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Posts Tagged ‘Hacienda de Uluapa’

Este periodo corresponde desde la venta hecha por Alejandro Mariano o su madre María Josefa hasta inicios del siglo XX, hasta que las haciendas nacientes del fraccionamiento empiezan a fragmentarse en pequeñas propiedades o en ejidos y desaparecen como tales.

Aunque la venta final de la hacienda de Uluapa presenta algunos problemas por parte de miembros de la familia. En 1842 se menciona que la testamentaria de la marquesa promovió un “negocio” contra los compradores de la Hacienda, por incumplimiento en los pagos.

En 1839 el teniente coronel Antonio Acevedo y Cosió vende 13,201 cabezas de ganado, esta podría ser una de las ultimas acciones de la familia con respecto a las haciendas que poseyeron en la región por mas de 250 años.

Parece que estos últimos pleitos legales se van resolviendo y concluyen en la década de 1850’s.

Con las últimas acciones de la familia Acevedo y con la turbulencia de mitad del siglo XIX, se van configurando las nuevas entidades territoriales, junto con nuevos dueños, que a su vez se ven envueltos en nuevos pleitos por sucesiones, compras, etc. que le van dando una nueva y propia historia.

A finales del siglo XIX en el territorio perteneciente a la familia Acevedo y Cosió, el antiguo marquesado de Uluapa, están definidas nuevas haciendas, así como el nuevo territorio de la de Uluapa. El marquesado de Uluapa lo conformaba el mayorazgo de Uluapa junto con otras propiedades.

Las nuevas haciendas son al norte la hacienda de Mata de Agua, que posteriormente se dividió quedando a finales del siglo: Mata de Agua con 21,506 ha. (12.25 sitios), la hacienda San Francisco con aprox. 5,000 ha. (3 sitios), la hacienda del Aguacate con aprox. 5,000 ha. (3 sitios).

Al sur-occidente están la Hacienda de San José del Carmen y la hacienda que sigue conservando el nombre de Uluapan.

Al sur-oriente estaban la Hacienda de La Soledad, la de Buena Vista y la de San Gerónimo.

Otros terrenos también se desprendieron: dos sitios que fueron cedidos al pueblo de Tesechoacan, así como los terrenos vendidos al pueblo de Tuxtilla a finales del siglo XIX.

Hay terrenos que habían pertenecido al mayorazgo que con la delimitación de los estados de Veracruz y Oaxaca hecha a finales del siglo XIX, quedaron en el estado de Oaxaca. Se ignora si fue tal hecho o fue otra la razón por la que se desprenden del territorio del Mayorazgo.

Con este gran desmembramiento del siglo XIX, cada nuevo territorio adquiere una identidad.

Cada una va evolucionando diferente, ya sea por efectos del manejo de sus dueños o por causas ajenas, que las llevan a la pulverización durante el siglo XX.

La pulverización ya había empezado en algunas haciendas antes de 1915 pero se acelera con las nuevas leyes que se van dando a partir del inicio del reparto agrario en 1915.

En las siguientes décadas nacerán por una parte los ejidos y por otra los pequeños propietarios, estos han sido los nuevos actores propietarios de las tierras durante el resto del siglo XX, con una serie de problemas complejos. En muchos casos interminables, tal como eran los problemas de sucesión en la época colonial, varios casos sin resolver en la actualidad, principios del siglo XXI.

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La Hacienda de Uluapa fue formada en el siglo XIV por los hermanos Alonso de Estrada y Melchor de Valdes, presbítero, desapareció a mediados del siglo XX, con el auge del reparto agrario. Hacienda ganadera que surtía al altiplano mexicano y el puerto de Veracruz. El territorio que abarco en el momento de su mayor expasión (finales del siglo XVII), actualmente se ubica en los municipios de José Azueta, Carlos A. Carrillo, Chacaltianguis, Tuxtilla, Tlacojalpan en el Estado de Veracruz y una parte de Loma Bonita en el estado de Oaxaca.

Contenido

  • 1 Formación
  • 2 Mayorazgo
  • 3 Venta y conflicto
  • 4 Posesión familiar 1648-1708
  • 5 Pleito tripartita 1708-1726
  • 6 Consolidación 1726-1830’s
  • 7 Fraccionamiento
  • 8 Desaparición
  • 9 Bibliografia

1. Formación 

La corona española en la segunda midad del siglo XVI, empezó a otorgar mercedes de sitios de estancia para ganado mayor y menor, así como caballerias de tierra y potreros, tanto a conquistadores como sus descendientes, administradores y aun a los indios principales y gobernadores indigenas. La mayor parte de ellos las vende casi de inmediato con que la posesión de la tierra se va quedando en pocas manos, formandose las grandes haciendas.

El 18 de junio de 1574 el virrey Gaspar de Zúñiga y Acevedo otorgó una merced de un sitio de estancia para ganado mayor a Alonso de Estrada en Uluapa. Esta es la referencia más antigua que se tiene del lugar. A partir de esta merced y otros sitios que tenian cerca del pueblo de Tesechoacan, los hermanos Alonso y Melchor fueron adquiriendo sitios y haciendas en las siguientes décadas hasta llegar a tener en 1612 (a la muerte de Melchor) 57 o 58 sitios. Los mencionados sitios correspondian basicamente a tres haciendas la de Uluapa que ellos mismos fueron formando, la de San Cristóbal que compro en 1593 a los herederos de Melchor Ortiz de Villegas y la hacienda de Cacahuatepec que compro al momento de hacer su testamento, el 17 de febrero de 1612, al padre Juan de Silva Gavilan.

2. Mayorazgo

A la muerte de Alonso en 1610 y de Melchor en 1612, deciden crear un mayorazgo con sus bienes dejando como heredero a un hijo de Alonso, Melchor de Valdes y Carvajal. En enero de 1613 se forma el mayorazgo. Melchor toma la hacienda con tutor, por ser menor de edad.

El Mayorazgo se conformo con los sitios que componian las haciendas de Uluapa, San Cristóbal y Cacahuatepec.

A la muerte del padre Melchor, estaban en tramite la compra de varios sitios, lo que se concreta durante la etapa de tutoria. En 1616, ya mayor de edad, Melchor toma en sus manos la hacienda, pero duro poco en su poder.

En 1619, Melchor vende las haciendas, aunque impedido legalmente para ello, al regidor Alonso Galvan. Al poco tiempo Melchor fallece sin descendencia. La venta incluyo la hacienda de Buenavista que no estaba dentro de los bienes vinculados en mayorazgo.

3. Venta y conflicto

Entre 1619 y 1648, la hacienda estuvó en manos de la familia Galvan y Villaseca.

La hacienda comprada por el regidor Alonso Galvan se une con la parte que ya poseía en la hacienda de San Nicolás.

En 1627, Isabel de Alcázar y Carvajal, viuda de Francisco de Estrada (hijo natural de Alonso de Estrada y por lo tanto, medio hermano de Melchor de Valdés y Carvajal) pide la anulación de la venta por ser bienes vinculados y los reclama para su hijo Diego de Estrada.

La Real Audiencia de México emitió su resolución en 1630, pidió devolver los bienes vinculados a cambio de que devolvieran determinada suma de dinero. La parte del regidor Alonso Galvan se inconforma y solicita revisión de la sentencia.

En 1535 la Real Audiencia de México resuelve en revista ratificando la sentencia de 1630.

Después de muchos alegatos en favor y en contra de las partes, finalmente se hace la entrega de las haciendas del mayorazgo a Diego de Estrada en 1648.

4. Posesión familiar 1648-1708

Diego de Estrada y Carvajal poseyó la hacienda entre 1648 y 1668, año de su muerte. Al ser sus descendientes menores de edad su viuda Luisa de Chavez Galindo, como tutora, toma las riendas hasta que el heredero Francisco Ángel de Estrada alcanza la mayoria de edad, en la década de 1680. Francisco murió en 1708.

Al tomar Diego la hacienda, no habian terminado los problemas con la familia Galvan. Los problemas se centraban en la posesion de 5 sitios de estancia. En algún momento se resolvieron a favor de la familia Estrada porque a la muerte de Ángel Francisco ya le pertenecian. También en este periodo la familia volvió a adquirir la hacienda de Buenavista.

5 Pleito tripartita 1708-1726

A la muerte de Francisco Ángel y no dejar herederos legítimos, se inicia un nuevo pleito por la sucesión del Vinculo y con ello de la hacienda. El pleito se dio entre tres partes: el canonigo Diego de Estrada y Galindo, hermano de Francisco; las hijas naturales que había tenido Francisco con Bernarda de Abendaño, María Theresa y Luisa Francisca; y María Luisa de Acevedo y Estrada, sobrina de Diego y Francisco, hija de la hermana mayor.

El 13 de enero de 1711, la real audiencia dicta sentancia favoreciendo a Diego de Estrada y Galindo. Las hijas naturales de Francisco quedaron inconformes, aunque en la misma sentencia les dieron los bienes que no estaban vinculados, es decir los 5 sitios de estancia y la hacienda de Buenavista.

En este periodo Diego que era presbitero, y ocupo los cargos de canonigo y Deán en la catedral de Guadalajara, recibió los titulos de nobleza de Vizconde de Estrada y Marques de Uluapa. El titulo se expidio el 26 de mayo de 1710.

A la muerte de Diego, en 1726, hereda a su sobrina María Luisa, tanto los titulos como el mayorazgo, en este ultimo va incluida la hacienda de Uluapa.

6 Consolidación 1726-1830’s

El periodo entre 1726 y la década de 1830, la posesión y sucesión de la hacienda fue lineal y sin problemas.

En este periodo la familia vuelve a adquirir los 5 sitios de estancia y la hacienda de Buenavista que en 1711 habían heredado las hijas naturales de Ángel Francisco.

María Luisa la recibe en 1726 y la deja en 1733 a su hijo Alejandro de Acevedo y Cosío quién la posee hasta su muerte en 1776. El hijo mayor de Alejandro, Manuel de Acevedo y Cosió toma la posesión por los siguientes 20 años, en 1796 muere. El siguiente sucesor fue Manuel Alejandro de Acevedo y Cosío, quién muere en 1810, quedando por sucesor su hijo Alejandro Mariano pero al tener esta tan solo 5 años, queda como tutora y responsable de los bienes la viuda María Josefa Rodriguez y Velasco. Ellos fueron a los que les toco la desaparición de los mayorazgos y quienes vendieron la hacienda en la decada de 1830.

Mapa del territorio de la hacienda de Uluapa a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX.

7. Fraccionamiento

Despues de la Independencia, se decreta la desaparición de los mayorazgos. Lo que sienta el precedente para la venta y fraccionamiento de la hacienda de Uluapa. En la década de 1830s la hacienda se vende al presbítero Antonio Bravo. Esta venta de la familia Acevedo y Cosío ocasiono problemas legales por incumpliento en las condiciones de venta, pero a mediados del siglo XIX, ya estaban arreglados y existen nuevas haciendas en el territorio que ocupo la hacienda de Uluapa. La hacienda continuo existiendo pero con territorio muy mermado.

Las nuevas haciendas fueron Mata de Agua, el Aguacate, San José del Carmen, Buenavista y San Jeronimo.

8. Desaparición

En el siglo XX, después de la revolución surgió el reparto agrario y lo que quedaba de la hacienda de Uluapa, finalmente se pulverizo tanto en ejidos como en pequeñas propiedades.

9. Bibliografia

Iguiniz, Juan B. Los marqueses de Uluapa. Monografía genealógica. Boletin de la Sociedad de Gegrafía y Estadística. Tomo 41. México, 1929.

Velazco Toro, José. Tierra y conflicto social en los pueblos del Papaloapan veracruzano (1521-1917). México: Universidad Veracruzana, 2003.

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